En el sencillo arte de insultar a alguien, uno topa a veces con dificultades imprevistas. Imagínense, uno quiere cagarse en el toro que mató a Manolete, y un lector cualquiera interpreta que va contra él. Porque es antitaurino, por ejemplo, y va con el toro. Ergo, se siente defecado en su persona. O uno dedica una canción desahogada en una plataforma de comunicación personal a personas que no están en la misma plataforma que él, y de pronto otros deciden que va dirigida expresa y claramente a ellos. Entonces uno parpadea, mira al frente fijamente y piensa: "Si a ti no te insultado; pero tranquilo, si quieres lo hago. Mejor dicho, ya lo he hecho".
Porque Schopenhauer ya se reía de ellos. En su manual, cuando habla del argumento "ad hominem", referencia sarcásticamente a aquellos que quieren ser parte del insulto sin serlo por afán de superar su mediocridad sintiéndose insultados por aquel a quien envidian o detestan.
Y es que no hay nada más triste que sentirse insultado... cuando el insulto iba contra otra persona. Y el insultador de pronto se encuentra en una difícil tesitura; ser solidario y ampliar el foco del insulto a un público mayor, para que no se sientan ajenos, o desmentirlo, haciendo entonces un ejercicio de razón y proporción que diluye el primer insulto dirigido, pues a más sujetos, menor intensidad del mismo. También cabe una tercera opción, que es girar talones y mostrar la rabadilla, el cogote y el sacro lumbar en cadencioso movimiento contrario.
El ser humano es estúpido por naturaleza. Y el que piense lo contrario de sí mismo, miente, se miente y además lo hace mal. Porque también somos mentirosos por naturaleza. Pero claro, dentro de la estupidez, hay irracionalidad, y en ese mar nos movemos todos. Cuando nos desahogamos profiriendo un insulto, que puede ser nominal o abstracto, estamos ejercitando músculos del cerebro y del cuerpo que en otro caso usaríamos en empuñar un arma para matar a la otra persona o, cuando menos, invalidarla. Y en el desahogo nos calmamos. Pero en España hay un mal centenario, más que eso, milenario; el del Honor. Porque aquí todos sentimos nuestro honor en juego, y curiosamente, el más putas de todos es el más honorable y más energúmeno cuando defiende su buen nombre. Y en esa estúpida tesitura, cual teniente Feraud (o incluso capitán, no recuerdo el grado) nos disponemos a batirnos, mejillas enrojecidas, ojos clavados en el malvado contrario, contra todo aquel que ose dedicarnos una injuria al honor. Incluso, o más, cuando no ha sido así.
Quizá, si algunos hubieran leído a Joseph Conrad... o a Séneca sobre la cólera. Pero en todo caso, aquí va mi último consejo; si usted, avispado lector, ínclito navegante del éter electrónico, deduce de mis palabras un improperio o injurias contra su persona, no se escandalice, no se sienta perturbado y resquemoroso, pues yo, dadivosamente, le regalo ese improperio para usted, para que no se sienta, insolidario de mí, excluido del colectivo, gremio, grupo de personas o incluso individuo concreto al que haya insultado, clara o sutilmente. A fin de cuentas, la generosidad no me falta, y si así hago feliz a alguien... pues sea. También si se arrepiente, puedo retirarlo, no tienen más que pedírmelo.
Y me voy, pero no sin antes recordar, de nuevo, qué grande, qué buena y qué verdadera es la letra de "Farenheit 451" de Iván Ferreiro. Su rostro final para mí lo justifica todo. Porque... hay que verlo.
Un saludo,
lunes, 20 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
Escritores y lectores
Un escritor no es más que un lector frustrado. Lo tengo cada día más claro. Cuando alguien escribe, suele escribir su historia, la que no logra encontrar en otras lecturas. Por eso tiene un estilo inconfundible, por eso es tan personal y tan único. En cada relato, en cada novela, en cada poesía, siempre plasma esa sutil rabia por no haber leído antes lo que deseaba. Sueña, enloquece pensando en un mundo o una trama que no ha visto redactada, y la busca con sus palabras, al inicio siempre con algo de torpeza, porque el estilo es así, escurridizo al inicio como un pez pequeño y rápido. Cuando crece como escritor, el estilo se va conformando, haciendo sólido, asentándose. Y es cuando el miedo a la esclerosis aparece, también. Por eso, el mejor escritor es el que siempre regresa a su historia, a la que no lograba encontrar cuando leía, cuando lee. Si traiciona su deseo, suele caer en el formalismo hueco, en el vacío ornamentado.
La génesis de la idea me vino cuando escuché hablar a Vázquez-Figueroa. Coincidí con él en un lugar algo inverosímil, una convención de cómic y manga en Málaga. Comentó que muchos escritores o aspirantes a serlo le visitaban y él les recibía, dándoles lo mucho o poco que pudiera tener, escuchándoles cómo deseaban fama y dinero desde el primer libro. Pero él siempre regala el mismo consejo; y cito de memoria. "Escribir es como hacer el amor a una mujer que está muy buena; si encima te pagan por ello, ¡genial!". Y entonces recordé lo que muchas veces he leído en entrevistas a escritores, un denominador común, aquello de "escribo las historias que me gustaría leer a mí". Pronto, hilando, descubrí en mi memoria que no era la primera vez que oía algo así.
Tengo un amigo, David Ibáñez, al que le gusta mucho el Rol. Como a mí y a otros amigotes con los que llevo más de 20 años jugando a casi todo. Medieval fantástico, futurista, años 20, misterio, terror... hemos tocado muchas temáticas. Y un día, comentando, me dijo que él escribía y dirigía las partidas por puro gusto suyo, no para gustar a los jugadores, porque, en gran medida, era su forma de escribir o contar la historia que a él le gustaba y no había encontrado en otros sitios. Y le doy la razón, porque a mí me ocurre lo mismo; escribo muchas veces las partidas que yo quisiera leer o jugar o vivir, que a fin de cuentas es lo mismo. En definitiva, yo también soy un lector frustrado...
No os llevéis a engaño, no uso lo de "lector frustrado" de manera peyorativa, antes bien, con admiración y disfrute. Porque de esa frustración nacen muchas veces las mejores historias, las mejores tramas y los más memorables personajes. Gracias a que alguien no encuentra, en el hueco que queda entre las palabras, las líneas o los párrafos, en los espacios en blanco entre capítulos, aquello que el otro escritor insinúa, tenemos grandes escritores. Gente que, con esfuerzo, con valor, con ilusión, rellena esos huecos, esos vacíos. Y con su contribución, ayudan que haya más espacios en blanco que generen el sueño de todo lector frustrado; escribir aquello que desearían, y desearíamos todos, leer. Una infinita frustración con sabor a gloria.
Un saludo,
La génesis de la idea me vino cuando escuché hablar a Vázquez-Figueroa. Coincidí con él en un lugar algo inverosímil, una convención de cómic y manga en Málaga. Comentó que muchos escritores o aspirantes a serlo le visitaban y él les recibía, dándoles lo mucho o poco que pudiera tener, escuchándoles cómo deseaban fama y dinero desde el primer libro. Pero él siempre regala el mismo consejo; y cito de memoria. "Escribir es como hacer el amor a una mujer que está muy buena; si encima te pagan por ello, ¡genial!". Y entonces recordé lo que muchas veces he leído en entrevistas a escritores, un denominador común, aquello de "escribo las historias que me gustaría leer a mí". Pronto, hilando, descubrí en mi memoria que no era la primera vez que oía algo así.
Tengo un amigo, David Ibáñez, al que le gusta mucho el Rol. Como a mí y a otros amigotes con los que llevo más de 20 años jugando a casi todo. Medieval fantástico, futurista, años 20, misterio, terror... hemos tocado muchas temáticas. Y un día, comentando, me dijo que él escribía y dirigía las partidas por puro gusto suyo, no para gustar a los jugadores, porque, en gran medida, era su forma de escribir o contar la historia que a él le gustaba y no había encontrado en otros sitios. Y le doy la razón, porque a mí me ocurre lo mismo; escribo muchas veces las partidas que yo quisiera leer o jugar o vivir, que a fin de cuentas es lo mismo. En definitiva, yo también soy un lector frustrado...
No os llevéis a engaño, no uso lo de "lector frustrado" de manera peyorativa, antes bien, con admiración y disfrute. Porque de esa frustración nacen muchas veces las mejores historias, las mejores tramas y los más memorables personajes. Gracias a que alguien no encuentra, en el hueco que queda entre las palabras, las líneas o los párrafos, en los espacios en blanco entre capítulos, aquello que el otro escritor insinúa, tenemos grandes escritores. Gente que, con esfuerzo, con valor, con ilusión, rellena esos huecos, esos vacíos. Y con su contribución, ayudan que haya más espacios en blanco que generen el sueño de todo lector frustrado; escribir aquello que desearían, y desearíamos todos, leer. Una infinita frustración con sabor a gloria.
Un saludo,
martes, 7 de diciembre de 2010
Libros electrónicos
¡Por fin me ha llegado a casa mi regalo de cumpleaños! gracias a Cris, tengo el nuevo Kindle de Amazon, en 6", recientito y ya cargándose de libros. Pero... todo tiene un pero.
Si quiero comprar libros en inglés, en Amazon, la verdad, es que salen a buen precio. Unos 3-4$ de media, que al cambio se quedan en poco más o menos de 2-3€, y a veces menos. Una miseria, por un libro bien cuidado y editado, compatible en formato con mi lector electrónico. Claro que todo en inglés, salvo algunas curiosidades en castellano más bien de iberoamérica.
Si quiero comprar libros en castellano, en la Casa del Libro, por ejemplo, me encuentro con que salen por... 15-20€ cada uno. ¿Cómo, 15-20€? sí. Por un formato que leo como un libro de bolsillo, por muy cuidado y bien editado que esté. Esto es, los comerciantes del tema, en España, se siguen creyendo que el coste es el mismo. Y ahí es cuando me doy cuenta de la miopía...
A ver, señores. Es como la puñetera industria discográfica y la del cine y demás. No se han dado cuenta aun de que la mayor parte de la humanidad consumista pagaría, encantada, 2-3€ por disco-película en descarga legal, de calidad, y no los 20-30€ que cuesta un disco a veces (que ya parece el periódico con tanto regalo absurdo que trae) o los 15-20 € que vale un DVD normal, ni digo ya los nuevos formatos con miles de Gigas de información para la misma mala calidad de película... y con esa absurda intención de seguir cobrando lo mismo por otra cosa, porque el contenido es el mismo, pero el formato ha cambiado, no se dan cuenta de que abren la puerta al consumo pirata desaforado.
Libros. Yo tengo una buena librería en casa, unos 1.000 quizá. Adquiridos con mimo, cariño, búsqueda, y sobre todo, pasta. Algunos son, o eran, difíciles de encontrar. Tengo incluso fotocopiados dos o tres libros que son imposibles de encontrar ni en segunda mano (aunque yo también tengo aversión a la segunda mano... algunos preferirán los libros sobados, anotados, subrayados, abiertos con el lomo roto... yo eso lo odio, me encanta que tengan el mismo aspecto de recién comprados que tenían) y creo que no voy a dejar de comprar los libros en papel con cuyas formas, tamaños, colores, tipos de letra y un largo etcétera estoy acostumbrado. Pero hallar libros que son complicados, sin visitar una librería tras otra, y poderlos leer con comodidad, accediendo en un viaje o fuera de mi casa a mi pequeña biblioteca, es un placer. El libro electrónico me parece un gran invento, pero como todos los anteriores, está siendo mal explotado. Muy malamente.
Igual que sigo viendo cine y oyendo música, no voy a dejar de leer. El tema es que igual que aprecio una edición cuidada y una imagen adecuada en una peli, y una calidad sonora en lo que escucho, también quiero tener una edición limpia, correcta, sin erratas ni saltos de línea ni formatos incómodos en lo que leo. Y a día de hoy, si la industria del libro no se da cuenta y se pone las pilas... me temo que verán otra oportunidad, como sus primos, perdida. Y es que el negocio no es poner garbanzos a precio de trufas, si no cada cual al precio que les corresponde. Se venderán siempre más los garbanzos... y si no, pregúntenle al espíritu de D. Benito Pérez Galdós.
Un saludo,
Si quiero comprar libros en inglés, en Amazon, la verdad, es que salen a buen precio. Unos 3-4$ de media, que al cambio se quedan en poco más o menos de 2-3€, y a veces menos. Una miseria, por un libro bien cuidado y editado, compatible en formato con mi lector electrónico. Claro que todo en inglés, salvo algunas curiosidades en castellano más bien de iberoamérica.
Si quiero comprar libros en castellano, en la Casa del Libro, por ejemplo, me encuentro con que salen por... 15-20€ cada uno. ¿Cómo, 15-20€? sí. Por un formato que leo como un libro de bolsillo, por muy cuidado y bien editado que esté. Esto es, los comerciantes del tema, en España, se siguen creyendo que el coste es el mismo. Y ahí es cuando me doy cuenta de la miopía...
A ver, señores. Es como la puñetera industria discográfica y la del cine y demás. No se han dado cuenta aun de que la mayor parte de la humanidad consumista pagaría, encantada, 2-3€ por disco-película en descarga legal, de calidad, y no los 20-30€ que cuesta un disco a veces (que ya parece el periódico con tanto regalo absurdo que trae) o los 15-20 € que vale un DVD normal, ni digo ya los nuevos formatos con miles de Gigas de información para la misma mala calidad de película... y con esa absurda intención de seguir cobrando lo mismo por otra cosa, porque el contenido es el mismo, pero el formato ha cambiado, no se dan cuenta de que abren la puerta al consumo pirata desaforado.
Libros. Yo tengo una buena librería en casa, unos 1.000 quizá. Adquiridos con mimo, cariño, búsqueda, y sobre todo, pasta. Algunos son, o eran, difíciles de encontrar. Tengo incluso fotocopiados dos o tres libros que son imposibles de encontrar ni en segunda mano (aunque yo también tengo aversión a la segunda mano... algunos preferirán los libros sobados, anotados, subrayados, abiertos con el lomo roto... yo eso lo odio, me encanta que tengan el mismo aspecto de recién comprados que tenían) y creo que no voy a dejar de comprar los libros en papel con cuyas formas, tamaños, colores, tipos de letra y un largo etcétera estoy acostumbrado. Pero hallar libros que son complicados, sin visitar una librería tras otra, y poderlos leer con comodidad, accediendo en un viaje o fuera de mi casa a mi pequeña biblioteca, es un placer. El libro electrónico me parece un gran invento, pero como todos los anteriores, está siendo mal explotado. Muy malamente.
Igual que sigo viendo cine y oyendo música, no voy a dejar de leer. El tema es que igual que aprecio una edición cuidada y una imagen adecuada en una peli, y una calidad sonora en lo que escucho, también quiero tener una edición limpia, correcta, sin erratas ni saltos de línea ni formatos incómodos en lo que leo. Y a día de hoy, si la industria del libro no se da cuenta y se pone las pilas... me temo que verán otra oportunidad, como sus primos, perdida. Y es que el negocio no es poner garbanzos a precio de trufas, si no cada cual al precio que les corresponde. Se venderán siempre más los garbanzos... y si no, pregúntenle al espíritu de D. Benito Pérez Galdós.
Un saludo,
domingo, 5 de diciembre de 2010
El derecho de huelga y el deber de trabajar...
Yo no estoy viajando y por tanto no me afecta directamente, pero... ¿os imagináis ir a la consulta del médico (que suelen ganar en torno a 2.500 euros al mes de media, uno de los sueldos más bajos de Europa) y que éste os diga que está "indispuesto", junto con los demás miles de doctores de España? ¿que tengáis una operación de, no sé, un tumor o algo así, y el cirujano argumente que está doblado por "la presión", o en un trasplante, y te digan "ah, se siente, muérase que yo estoy jodido"?
O pensad que, por ejemplo, vayáis a comisaría y todos los polis os digan que están con el estómago revuelto y no "aguantan la presión" de que haya tantos chorizos en las calles y en los parlamentos autonómicos, locales y estatales y duren poco en las prisiones, y entonces tu denuncia, o el hecho de que unos desalmados estén arrasando tu barrio vandálicamente, se queda en nada, porque todos se encuentran hechos polvo. (Siempre que haya un médico de familia, de los anteriores, que les firme la baja...)
Incluso, no sé, que los políticos decidan que la representación de la ciudadanía es demasiado estresante y decidan no ejercer... perdón, este ejemplo no es bueno.
La cosa es que los controladores aéreos han decidido, pura y simplemente, largarse todos a una como Fuenteovejuna a casita excusándose porque se sienten presionados, tensos, incapaces de hacer frente a tanto acoso del gobierno. Y qué casualidad, justo un viernes de puente, un viernes del puente más largo en España. El gobierno desde luego ha tenido mala idea aprobando el decreto justo este viernes, pero... ¿no huele a chamusquina?
Porque, siendo serios... existe una cosa que es la HUELGA. Convocad una huelga, joder. Los conductores del metro de Madrid lo hicieron, e incluso se la jugaron no respetando los servicios mínimos (que eran, digan lo que digan, abusivos) para lograr sus reivindicaciones. Y siempre que un colectivo siente que se le está maltratando convoca una huelga, paros, esas cosas que las leyes tienen como, valga la redundancia, legales. Entonces, ¿a qué juegan los controladores aéreos?
Juegan a sentirse los trabajadores clave de todo el tinglado. Sí, sin ellos no vuela nadie y el Sepla y los pilotos aéreos parecen ahora buena gente. Sí, sin ellos no entra o sale mercancia ni viajeros, y el turismo (la fuente de riqueza en este país) se desploma en muchos puntos. Sí, son importantes. Coño, mucho.
Pero claro, un conductor del metro de Madrid no gana más de 2.000 euros. Un controlador gana, más o menos, de media, la misma cifra con 2 ceros más. Diferencia salarial insulsa, claro está...
Si tantas quejas tenían los señores controladores, podrían haber presionado con sus medios legales; LA HUELGA. Pero hacerlo así, no solamente hace que la pifien en las formas, es que también la joden en los fondos. Ahora nadie les tendrá simpatía (yo desde luego, no se la tengo) y tendrán para negociar a la sociedad, sea esto lo que quiera que signifique, en contra.
Mucho dinero, pero poca inteligencia.
El Gobierno, mientras, se frota las manos; nadie pensará en otro problema que el de los controladores malvados que impiden ir a otro país o de vacaciones o volver con la familia. Y a la par, les podrán laminar sin que ellos puedan responder. Porque, la pregunta, ¿algún controlador se atreverá a hacer huelga ahora después de lo que han hecho?
En fin, aquí es lo de siempre, el pilla pilla. Nada de ser coherentes. Nada de ser legales. Nada de pensar un poco en todos. Y mientras tanto, quien gana, de momento, es el señor Florentino y otros que se frotan las manos pensando en cómo las van a poner encima de otro negociete más. Sanidad, educación, control aéreo... uno a uno, al pim-pam-pum, todos caen. Y el tiburón neoliberal y salvaje va engordando, y el resto, perdiendo más y más neuronas...
Lo de la "solidaridad obrera" ya es una entelequia decimonónica, ¿no? y no hablemos de la "internacional"...
En suma, otro día que me encantaría tener mi dedo en el botón de "reinicio". Ah, espea, ese botón lo poseen los Coreanos del norte, EE.UU, China, Francia, India, Paquistán o Gran Bretaña... si es que ni para autodestruirnos tenemos medios.
Hay que joderse.
Un saludo,
O pensad que, por ejemplo, vayáis a comisaría y todos los polis os digan que están con el estómago revuelto y no "aguantan la presión" de que haya tantos chorizos en las calles y en los parlamentos autonómicos, locales y estatales y duren poco en las prisiones, y entonces tu denuncia, o el hecho de que unos desalmados estén arrasando tu barrio vandálicamente, se queda en nada, porque todos se encuentran hechos polvo. (Siempre que haya un médico de familia, de los anteriores, que les firme la baja...)
Incluso, no sé, que los políticos decidan que la representación de la ciudadanía es demasiado estresante y decidan no ejercer... perdón, este ejemplo no es bueno.
La cosa es que los controladores aéreos han decidido, pura y simplemente, largarse todos a una como Fuenteovejuna a casita excusándose porque se sienten presionados, tensos, incapaces de hacer frente a tanto acoso del gobierno. Y qué casualidad, justo un viernes de puente, un viernes del puente más largo en España. El gobierno desde luego ha tenido mala idea aprobando el decreto justo este viernes, pero... ¿no huele a chamusquina?
Porque, siendo serios... existe una cosa que es la HUELGA. Convocad una huelga, joder. Los conductores del metro de Madrid lo hicieron, e incluso se la jugaron no respetando los servicios mínimos (que eran, digan lo que digan, abusivos) para lograr sus reivindicaciones. Y siempre que un colectivo siente que se le está maltratando convoca una huelga, paros, esas cosas que las leyes tienen como, valga la redundancia, legales. Entonces, ¿a qué juegan los controladores aéreos?
Juegan a sentirse los trabajadores clave de todo el tinglado. Sí, sin ellos no vuela nadie y el Sepla y los pilotos aéreos parecen ahora buena gente. Sí, sin ellos no entra o sale mercancia ni viajeros, y el turismo (la fuente de riqueza en este país) se desploma en muchos puntos. Sí, son importantes. Coño, mucho.
Pero claro, un conductor del metro de Madrid no gana más de 2.000 euros. Un controlador gana, más o menos, de media, la misma cifra con 2 ceros más. Diferencia salarial insulsa, claro está...
Si tantas quejas tenían los señores controladores, podrían haber presionado con sus medios legales; LA HUELGA. Pero hacerlo así, no solamente hace que la pifien en las formas, es que también la joden en los fondos. Ahora nadie les tendrá simpatía (yo desde luego, no se la tengo) y tendrán para negociar a la sociedad, sea esto lo que quiera que signifique, en contra.
Mucho dinero, pero poca inteligencia.
El Gobierno, mientras, se frota las manos; nadie pensará en otro problema que el de los controladores malvados que impiden ir a otro país o de vacaciones o volver con la familia. Y a la par, les podrán laminar sin que ellos puedan responder. Porque, la pregunta, ¿algún controlador se atreverá a hacer huelga ahora después de lo que han hecho?
En fin, aquí es lo de siempre, el pilla pilla. Nada de ser coherentes. Nada de ser legales. Nada de pensar un poco en todos. Y mientras tanto, quien gana, de momento, es el señor Florentino y otros que se frotan las manos pensando en cómo las van a poner encima de otro negociete más. Sanidad, educación, control aéreo... uno a uno, al pim-pam-pum, todos caen. Y el tiburón neoliberal y salvaje va engordando, y el resto, perdiendo más y más neuronas...
Lo de la "solidaridad obrera" ya es una entelequia decimonónica, ¿no? y no hablemos de la "internacional"...
En suma, otro día que me encantaría tener mi dedo en el botón de "reinicio". Ah, espea, ese botón lo poseen los Coreanos del norte, EE.UU, China, Francia, India, Paquistán o Gran Bretaña... si es que ni para autodestruirnos tenemos medios.
Hay que joderse.
Un saludo,
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Nos tienen rodeados
Imparable la ofensiva. Ya se vió en otros momentos, como cuando George Soros demostró que un solo hombre, con su dinero, puede desestabilizar un país mediante la especulación en la bolsa de su moneda. Porque ya no hay nacionalismos (¿o sí?) si no más bien "economicismos". Si una persona o empresa posee el poder monetario suficiente, puede, como en una partida de "Monopoly", jugar con los mercados y, en concreto, con las vidas de miles o millones de personas. Siguiendo la famosa teoría de la mariposa, un inversor se levanta flatulento y su hedor retumba en Grecia arruinándola internacionalmente.
Yo, lo siento, de verdad, pero hoy más que nunca se hace necesario pensar en algún sistema que impida este capitalismo salvaje y desmedido, basado en el juego de Casino, donde siempre los que más tienen son los que menos pierden, porque ellos son el Casino. Las Bolsas deberían abolirse, los bancos, controlarse por funcionarios públicos de intachable probidad, y las empresas, estar siempre vigiladas. Pero como esto suena a totalitarismo del vivido en la URSS, no parece ser la mejor solución, ¿verdad? aunque tampoco lo es el de parchear con las diversas socialdemocracias tibias (algunas, directamente conservadores de viejo cuño) el sistema devorador que nos acecha continuamente...
¿Entonces? mientras los voceros bien pagados de medios de derecha o extrema derecha pugnan por privatizar hasta la última silla del último ministerio y dejar que el mercado haga y deshaga a su antojo (todos ellos, voceros bien pagados, por supuesto, por esas piezas del engranaje que defienden) y los políticos viven acobardados en el rincón más sombrío del ring social, la ciudadanía, los hombres que componen los pueblos, urbes, ciudades y comunidades varias, debieran revisar su concepto de Estado, su concepto de Sociedad, de relación Económica, y refundir todo mediante la única manera posible. La violencia revolucionaria.
Porque unos cuantos miles o millones de muertos ayudarán a rebajar el paro, reactivar las economías, refundar los estados y empezar, no de nuevo, pero sí de otra manera. Y en el interín, al menos el entorno podría tomarse un respiro... pero esta guerra debe ser, como la antigua consigna revolucionaria, mundial. Planetaria. Si no, no tendrá éxito...
Seguramente yo seré de los primeros en perecer, pero... ¡qué diantres! si es por el bien futuro de la humanidad... aunque esperad, soy un misántropo... entonces paso de revoluciones, de violencias y de zarandajas. Se está bien escribiendo detrás de una pantalla de ordenador... qué cinismo. Y seguro que yo no soy el que peor excusa ofrece, ¿cierto?
Un saludo,
Yo, lo siento, de verdad, pero hoy más que nunca se hace necesario pensar en algún sistema que impida este capitalismo salvaje y desmedido, basado en el juego de Casino, donde siempre los que más tienen son los que menos pierden, porque ellos son el Casino. Las Bolsas deberían abolirse, los bancos, controlarse por funcionarios públicos de intachable probidad, y las empresas, estar siempre vigiladas. Pero como esto suena a totalitarismo del vivido en la URSS, no parece ser la mejor solución, ¿verdad? aunque tampoco lo es el de parchear con las diversas socialdemocracias tibias (algunas, directamente conservadores de viejo cuño) el sistema devorador que nos acecha continuamente...
¿Entonces? mientras los voceros bien pagados de medios de derecha o extrema derecha pugnan por privatizar hasta la última silla del último ministerio y dejar que el mercado haga y deshaga a su antojo (todos ellos, voceros bien pagados, por supuesto, por esas piezas del engranaje que defienden) y los políticos viven acobardados en el rincón más sombrío del ring social, la ciudadanía, los hombres que componen los pueblos, urbes, ciudades y comunidades varias, debieran revisar su concepto de Estado, su concepto de Sociedad, de relación Económica, y refundir todo mediante la única manera posible. La violencia revolucionaria.
Porque unos cuantos miles o millones de muertos ayudarán a rebajar el paro, reactivar las economías, refundar los estados y empezar, no de nuevo, pero sí de otra manera. Y en el interín, al menos el entorno podría tomarse un respiro... pero esta guerra debe ser, como la antigua consigna revolucionaria, mundial. Planetaria. Si no, no tendrá éxito...
Seguramente yo seré de los primeros en perecer, pero... ¡qué diantres! si es por el bien futuro de la humanidad... aunque esperad, soy un misántropo... entonces paso de revoluciones, de violencias y de zarandajas. Se está bien escribiendo detrás de una pantalla de ordenador... qué cinismo. Y seguro que yo no soy el que peor excusa ofrece, ¿cierto?
Un saludo,
martes, 16 de noviembre de 2010
En breve...
No puedo dejar de citar una párrafo magistral de Samuel Johnson:
"Y quisiera creer que no es mucho pedir que la nación se deshaga de sus falsas ilusiones y consiga unirse para manifestar su repulsa a quienes se han dedicado a engañar a los crédulos con falsos agravios, avasallar a los débiles con mentiras descaradas, halagar las opiniones de los ignorantes y satisfacer la vanidad de los mezquinos, y que con su desprecio a la honestidad y sus ofensas a la dignidad han sabido rodearse de todo lo que el reino cuenta de ruín, burdo e inmoral. Son los mismos que, habiendo por mérito ascendido a esta funesta preeminencia, se arrogan el título de patriotas".
¡Cuánto hay en un sólo párrafo! Leyendo a Johnson, me entra cierta envidia. Un moralista inglés, diciendo verdades intemporales. Se nota de donde han bebido personajes como Churchill, conscientes de quiénes son y de dónde vienen. Y no puedo menos que esgrimir una sonrisa ante todos los tipos de falsos patriotas que recopila, en donde he reconocido a más de uno, falsario a su nación, a su país, a su comunidad, a su gente y, en suma, a todo lo que le rodea. Como dijo citándole Kirk Douglas en la magistral "Senderos de Gloria", "el patriotismo es el último refugio de los canallas"... de los canallas que tienen una idea equivocada de ese sentimiento.
Pero volvamos a otras cosas. Hoy estoy solo en casa. Bueno, acompañado de mi gato, que no para de jugar. He pasado una tarde de cocina, jazz con Coltrane y un libro. He visto un par de episodios de dos series que me gustan, y he coqueteado con mi colección de DVD's. Una tarde larga y provechosa, pues también he estudiado un poco. Poco, la verdad. La carrera de Historia está siendo menos apetecible en algunas cosas y más interesante en otras. La geografía, por ejemplo, me está encantando. La prehistoria, como imaginaba, es un abismo brutal e interesantísimo. En cambio, el mundo de Mesopotamia, Egipto y el Mediterráneo oriental, me apetecen menos, quizá porque están cerca pero no tanto aun de mis dos períodos de interés, la Hélade, la Oikoumene y Roma. Y he tenido un pequeño desliz informático...
Supongo que los pocos que leéis el blog no lo iréis contando o ya lo sabréis, pero no me importa decirlo aquí; me caso el año que viene. Sí, tras más de una década con Cris (¡Diez años! no es moco de pavo...) nos casamos. Por diferentes motivos, pero todos ellos con ilusión. Aunque es curioso, yo quiero y me apetece, a ella, en cambio, le da más miedo y le provoca timidez... nos casamos, como he dicho. Y siendo coherentes, será una sencilla, discreta, privada y familiar ceremonia civil en un lugar bastante bonito de Madrid. Luego, con nuestros anillos (no puedo grabar nada en élfico o enano en el mío, ¡qué rabia!) puestos nos iremos de viaje a disfrutar de nuestra compañía, que yo, hoy, solitario en casa, ya añoro...
También sucede que me hago más mayor, más viejo. Cumplo 34 el jueves. Así, sin más. Lejos queda la ilusión por llegar, por cumplir más, por tener esos derechos que da la edad y te hacen entrar en lugares antes prohibidos. Ahora... ya no es ayer.
Y con todo eso, la reflexión. La brevedad de la vida. Cita Johnson a Lucano, con acierto, diciendo éste que "yo tengo certeza en la muerte, y no en los oráculos". Curioso comprobar que hace unos 300 años otra persona pensaba igual, con un lenguaje más rico, pero en esencia lo mismo. No, curioso no, previsible. El que piense ser original, probablemente no sea más que un refrito de otros. Así somos...
La vida... un día estaremos muertos todos, y los afanes, deseos, inquietudes, ansiedades, expectativas, esperanzas, temores y demás sentimientos e ideas, perecerán con nosotros. Todo lo vivido será un recuerdo que se apaga poco a poco en los que nos sobreviven y conocieron, y todo lo pasado será primero memoria, luego historia, después leyenda, más tarde, nada. Y nada más. Es la vida. Nuestra y de los que nos acompañan.
Pero no estoy lúgubre, ni por pienso. Antes bien, estoy feliz. Bastante. Y quería compartirlo, simplemente, con los escasos lectores de ésta bitácora de un capitán sin barco a la deriva, peatón de la historia, mindundi del éter.
Leeré un poco más y me dormiré, hoy, con mi gato en el regazo, un libro en la mano y un poco de música. Despertar será, como siempre, lo peor. Pero no me impedirá soñar...
Un saludo,
"Y quisiera creer que no es mucho pedir que la nación se deshaga de sus falsas ilusiones y consiga unirse para manifestar su repulsa a quienes se han dedicado a engañar a los crédulos con falsos agravios, avasallar a los débiles con mentiras descaradas, halagar las opiniones de los ignorantes y satisfacer la vanidad de los mezquinos, y que con su desprecio a la honestidad y sus ofensas a la dignidad han sabido rodearse de todo lo que el reino cuenta de ruín, burdo e inmoral. Son los mismos que, habiendo por mérito ascendido a esta funesta preeminencia, se arrogan el título de patriotas".
¡Cuánto hay en un sólo párrafo! Leyendo a Johnson, me entra cierta envidia. Un moralista inglés, diciendo verdades intemporales. Se nota de donde han bebido personajes como Churchill, conscientes de quiénes son y de dónde vienen. Y no puedo menos que esgrimir una sonrisa ante todos los tipos de falsos patriotas que recopila, en donde he reconocido a más de uno, falsario a su nación, a su país, a su comunidad, a su gente y, en suma, a todo lo que le rodea. Como dijo citándole Kirk Douglas en la magistral "Senderos de Gloria", "el patriotismo es el último refugio de los canallas"... de los canallas que tienen una idea equivocada de ese sentimiento.
Pero volvamos a otras cosas. Hoy estoy solo en casa. Bueno, acompañado de mi gato, que no para de jugar. He pasado una tarde de cocina, jazz con Coltrane y un libro. He visto un par de episodios de dos series que me gustan, y he coqueteado con mi colección de DVD's. Una tarde larga y provechosa, pues también he estudiado un poco. Poco, la verdad. La carrera de Historia está siendo menos apetecible en algunas cosas y más interesante en otras. La geografía, por ejemplo, me está encantando. La prehistoria, como imaginaba, es un abismo brutal e interesantísimo. En cambio, el mundo de Mesopotamia, Egipto y el Mediterráneo oriental, me apetecen menos, quizá porque están cerca pero no tanto aun de mis dos períodos de interés, la Hélade, la Oikoumene y Roma. Y he tenido un pequeño desliz informático...
Supongo que los pocos que leéis el blog no lo iréis contando o ya lo sabréis, pero no me importa decirlo aquí; me caso el año que viene. Sí, tras más de una década con Cris (¡Diez años! no es moco de pavo...) nos casamos. Por diferentes motivos, pero todos ellos con ilusión. Aunque es curioso, yo quiero y me apetece, a ella, en cambio, le da más miedo y le provoca timidez... nos casamos, como he dicho. Y siendo coherentes, será una sencilla, discreta, privada y familiar ceremonia civil en un lugar bastante bonito de Madrid. Luego, con nuestros anillos (no puedo grabar nada en élfico o enano en el mío, ¡qué rabia!) puestos nos iremos de viaje a disfrutar de nuestra compañía, que yo, hoy, solitario en casa, ya añoro...
También sucede que me hago más mayor, más viejo. Cumplo 34 el jueves. Así, sin más. Lejos queda la ilusión por llegar, por cumplir más, por tener esos derechos que da la edad y te hacen entrar en lugares antes prohibidos. Ahora... ya no es ayer.
Y con todo eso, la reflexión. La brevedad de la vida. Cita Johnson a Lucano, con acierto, diciendo éste que "yo tengo certeza en la muerte, y no en los oráculos". Curioso comprobar que hace unos 300 años otra persona pensaba igual, con un lenguaje más rico, pero en esencia lo mismo. No, curioso no, previsible. El que piense ser original, probablemente no sea más que un refrito de otros. Así somos...
La vida... un día estaremos muertos todos, y los afanes, deseos, inquietudes, ansiedades, expectativas, esperanzas, temores y demás sentimientos e ideas, perecerán con nosotros. Todo lo vivido será un recuerdo que se apaga poco a poco en los que nos sobreviven y conocieron, y todo lo pasado será primero memoria, luego historia, después leyenda, más tarde, nada. Y nada más. Es la vida. Nuestra y de los que nos acompañan.
Pero no estoy lúgubre, ni por pienso. Antes bien, estoy feliz. Bastante. Y quería compartirlo, simplemente, con los escasos lectores de ésta bitácora de un capitán sin barco a la deriva, peatón de la historia, mindundi del éter.
Leeré un poco más y me dormiré, hoy, con mi gato en el regazo, un libro en la mano y un poco de música. Despertar será, como siempre, lo peor. Pero no me impedirá soñar...
Un saludo,
jueves, 11 de noviembre de 2010
Curiosidades
Pienso en la maravillosa secuencia de "The Wire" donde McNulty y su compi Bunk estudian el lugar de un asesinato mediante enfáticos "Fuck!" que, cada uno, pone de relieve qué están hallando, cómo, y todo mediante esa simple palabra. Es gloriosa...
Pienso en la serie de "Walking Dead", la del cómic, del que me he devorado hasta el número 78, y donde el título está mucho más que elegido a propósito. No son los muertos regresados (llamados, curiosamente, de muchas maneras, "mordedores", por ejemplo, pero nunca zombis...) los que más miedo me han dado, si no los supervivientes. Y uno siente de pronto que ese universo distópico está más cerca de lo que parece...
Pienso en "Yo, Claudio" y cómo series (por llamarlas algo) como "Hispania" triunfan hoy día. Claro que la BBC y las cadenas inglesas son diferentes en muchos aspectos a las españolas... se arriesgan, hacen productos de calidad... no como "Hispania", definida divertidamente y con acierto por un amigo al que hace tiempo que no veo, Alejandro, como "Romanpunk". Claro que él es el autor de la desternillante explicación de "Gladiator" actualizada... un saludo, Alejandro. Sigues poseyendo ese perfil neroniano y la agudeza mental de alguien muy inteligente...
Pienso, también, en muchas películas que están enterradas en el pasado y que ahora se encuentran bajo toneladas de malas reelaboraciones más actuales, de argumentos aburridos o impresentables, y en suma, de la baja calidad argumental y a veces incluso técnica de muchas de las que ahora copan los estrenos de la cartelera.
Al final, me entra la melancolía, del pasado, y será porque también he visto fotos mías de hace unos 15 años, momentos en los que, cuando me las hicieron, yo no pensaba en un momento futuro de verlas, si no en disfrutar de esos instantes. No sabía que la juventud, la de verdad, aquella que no conoce un mañana, porque vive tan intensamente devorada por el aquí y ahora, se me había pasado hasta que me encontré a mi mismo añorando esos momentos con otra visión, más amplia, más cínica, más pragmática, más sabia, quizá, pero menos, mucho menos, fresca, esponjosa, alegre, chispeante, inconsciente y pletórica en lo físico.
Será que me hago viejo y por eso gruño aquello de que "antes las cosas estaban mejor", pero será también mentira, porque sigo disfrutando de cosas de ahora, de un estilo de cosas que me sigue gustando, y sigo sintiendo a veces retazos y formas de lo que he expresado en el anterior párrafo.
Será que no me hago tan viejo... pero que no hay un momento perfecto que pueda congelarlo. La contradición del ser humano, vaya...
Un saludo,
Pienso en la serie de "Walking Dead", la del cómic, del que me he devorado hasta el número 78, y donde el título está mucho más que elegido a propósito. No son los muertos regresados (llamados, curiosamente, de muchas maneras, "mordedores", por ejemplo, pero nunca zombis...) los que más miedo me han dado, si no los supervivientes. Y uno siente de pronto que ese universo distópico está más cerca de lo que parece...
Pienso en "Yo, Claudio" y cómo series (por llamarlas algo) como "Hispania" triunfan hoy día. Claro que la BBC y las cadenas inglesas son diferentes en muchos aspectos a las españolas... se arriesgan, hacen productos de calidad... no como "Hispania", definida divertidamente y con acierto por un amigo al que hace tiempo que no veo, Alejandro, como "Romanpunk". Claro que él es el autor de la desternillante explicación de "Gladiator" actualizada... un saludo, Alejandro. Sigues poseyendo ese perfil neroniano y la agudeza mental de alguien muy inteligente...
Pienso, también, en muchas películas que están enterradas en el pasado y que ahora se encuentran bajo toneladas de malas reelaboraciones más actuales, de argumentos aburridos o impresentables, y en suma, de la baja calidad argumental y a veces incluso técnica de muchas de las que ahora copan los estrenos de la cartelera.
Al final, me entra la melancolía, del pasado, y será porque también he visto fotos mías de hace unos 15 años, momentos en los que, cuando me las hicieron, yo no pensaba en un momento futuro de verlas, si no en disfrutar de esos instantes. No sabía que la juventud, la de verdad, aquella que no conoce un mañana, porque vive tan intensamente devorada por el aquí y ahora, se me había pasado hasta que me encontré a mi mismo añorando esos momentos con otra visión, más amplia, más cínica, más pragmática, más sabia, quizá, pero menos, mucho menos, fresca, esponjosa, alegre, chispeante, inconsciente y pletórica en lo físico.
Será que me hago viejo y por eso gruño aquello de que "antes las cosas estaban mejor", pero será también mentira, porque sigo disfrutando de cosas de ahora, de un estilo de cosas que me sigue gustando, y sigo sintiendo a veces retazos y formas de lo que he expresado en el anterior párrafo.
Será que no me hago tan viejo... pero que no hay un momento perfecto que pueda congelarlo. La contradición del ser humano, vaya...
Un saludo,
sábado, 6 de noviembre de 2010
Fin de semana
Curioso, sí, pero hoy me quedé en casa. Un sábado tranquilo. Me he visto la película de "Constantino el grande", con Cornel Wilde. Un peplum por encima de la media, pero justito. Aparte, he estado leyendo un poco más del temario de Prehistoria. ¡Qué divertidas son las diferencias de autores!. Menos mal que he hablado un poco con mi hermano y me ha aclarado conceptos, que si no... y luego, un bollo de uva y pera para terminar el día, parezco ya un ama de casa yanki cocinando y dejando en el alféizar de su ventana el producto de su hornada...
Mientras, en el mundo, un líder sectario de un estado teocrático visita España, y en Madrid, miles de personas salen a la calle para protestar contra una presunta negociación del gobierno con ETA. Dioses, parecen noticias de, no sé, hace 6 o 7 años. Escándalos de corrupción, noticias de todo tipo que saben a viejas... vaya, el mundo no cambia. Ni mejora ni empeora, estamos estancados.
Ha sido raro, pues hoy quería jugar con mis amigos (tengo 33 años, pero sigo haciéndolo, como cuando tenía 10, 11 o 12) pero por diversas razones unos u otros no han podido. Jo, antes salíamos a todas horas, decían... pero los años pasan, y ya vamos montando familia propia, con lo que eso de quedar con amigos, decae.
Lo dicho, un fin de semana extraño. Pero a la vez, calmado. Y en mi mente sigue la disyuntiva, propia de quien puede pensar en línea, pero no en paralelo; ¿seguir con la oposición, o centrar todos mis esfuerzos en la carrera? obligación o afición, compromiso en todo caso, pero con algo que aborrezco o con algo que me gusta. Veremos, porque es tiempo lo que necesito, plazos, poco a poco. En todo caso, éste año me da que ni haré los exámenes, por fuerza mayor. Mayor y agradable, claro está.
Y ahora me dedicaré a buscar una buena película para ver, quizá "El león en invierno", una buena historia...
Un saludo,
Mientras, en el mundo, un líder sectario de un estado teocrático visita España, y en Madrid, miles de personas salen a la calle para protestar contra una presunta negociación del gobierno con ETA. Dioses, parecen noticias de, no sé, hace 6 o 7 años. Escándalos de corrupción, noticias de todo tipo que saben a viejas... vaya, el mundo no cambia. Ni mejora ni empeora, estamos estancados.
Ha sido raro, pues hoy quería jugar con mis amigos (tengo 33 años, pero sigo haciéndolo, como cuando tenía 10, 11 o 12) pero por diversas razones unos u otros no han podido. Jo, antes salíamos a todas horas, decían... pero los años pasan, y ya vamos montando familia propia, con lo que eso de quedar con amigos, decae.
Lo dicho, un fin de semana extraño. Pero a la vez, calmado. Y en mi mente sigue la disyuntiva, propia de quien puede pensar en línea, pero no en paralelo; ¿seguir con la oposición, o centrar todos mis esfuerzos en la carrera? obligación o afición, compromiso en todo caso, pero con algo que aborrezco o con algo que me gusta. Veremos, porque es tiempo lo que necesito, plazos, poco a poco. En todo caso, éste año me da que ni haré los exámenes, por fuerza mayor. Mayor y agradable, claro está.
Y ahora me dedicaré a buscar una buena película para ver, quizá "El león en invierno", una buena historia...
Un saludo,
martes, 26 de octubre de 2010
Siempre están a la carga
El dueño de "Mango" dice el otro día que "Los funcionarios de la Administración pública deben pasar a tener un salario en parte variable y una estabilidad laboral como la de la empresa privada, todo ello, eso sí, a partir de que haya nuevos funcionarios"
Por otro lado, el secretario de la CEOE dijo también que "habría que rebajar las cotizaciones que pagan las Empresas por Seguridad Social porque no se podía financiar el superávit con ellos, y ayudar así a la creación de empleo".
Mientras, Hacienda araña un poco a ese país extraño y siniestro que es Suiza para lograr que unos cuantos cientos de empresarios paguen sus impuestos, puesto que su patriotismo es tal que prefieren los intereses de fuera que los posibles proyectos de dentro.
Y a los bancos y cajas, una petición, que vendan sus miles de viviendas retenidas a la espera de que suba el mercado inmobiliario, pero claro, a menor beneficio del que pensaban tener. Evidentemente, los bancos y cajas, benefactores de la sociedad, prefieren esperar a que las cosas mejoren, no ayudar a que el mercado de vivienda se estabilice de manera proporcional.
En Reino Unido, mientras, resucita el viejo proyecto de Thatcher o Major, vender las masas forestales a privados. ¡Un ejercicio de responsabilidad, por supuesto!
En Europa avanza la derecha, otra vez, con el acicate de la extrema derecha, punta de lanza del temor y el miedo ("somos radicales, así que votad a los menos radicales... aunque a medio-largo plazo, el resultado será el mismo") y los medios económicos siguen usando ésta crisis (¿cuánto de real, cuánto de inventada?) para recortar aquí y allí los derechos y beneficios adquiridos a costa de muchos esfuerzos.
Es la misma ofensiva, siempre, la misma guerra, siempre, y los mismos resultados, siempre. Un rico, señores, lo es porque ha robado. Simplemente. Si se tiene más que otros es porque muchos otros se les ha quitado algo o todo. Recursos limitados, población definida. Repartan, últimamente el pareto estaba en que el 20% de la población tenía algo así como el 80% de los recursos y riquezas. El 80% restante, tenía el 20% de los recursos y riquezas. No hay que ser economista, financiero u otro oficio de esos execrables para darse cuenta.
En fin, siempre están a la carga. Y el resto, como siempre, cada día más desorientado y perdido. Porque la izquierda, los sindicatos y todo aquello que solía ser la clave de la defensa, hace tiempo que es parte de esos otros. Y todos somos Quislings que niegan serlo...
Un saludo,
Por otro lado, el secretario de la CEOE dijo también que "habría que rebajar las cotizaciones que pagan las Empresas por Seguridad Social porque no se podía financiar el superávit con ellos, y ayudar así a la creación de empleo".
Mientras, Hacienda araña un poco a ese país extraño y siniestro que es Suiza para lograr que unos cuantos cientos de empresarios paguen sus impuestos, puesto que su patriotismo es tal que prefieren los intereses de fuera que los posibles proyectos de dentro.
Y a los bancos y cajas, una petición, que vendan sus miles de viviendas retenidas a la espera de que suba el mercado inmobiliario, pero claro, a menor beneficio del que pensaban tener. Evidentemente, los bancos y cajas, benefactores de la sociedad, prefieren esperar a que las cosas mejoren, no ayudar a que el mercado de vivienda se estabilice de manera proporcional.
En Reino Unido, mientras, resucita el viejo proyecto de Thatcher o Major, vender las masas forestales a privados. ¡Un ejercicio de responsabilidad, por supuesto!
En Europa avanza la derecha, otra vez, con el acicate de la extrema derecha, punta de lanza del temor y el miedo ("somos radicales, así que votad a los menos radicales... aunque a medio-largo plazo, el resultado será el mismo") y los medios económicos siguen usando ésta crisis (¿cuánto de real, cuánto de inventada?) para recortar aquí y allí los derechos y beneficios adquiridos a costa de muchos esfuerzos.
Es la misma ofensiva, siempre, la misma guerra, siempre, y los mismos resultados, siempre. Un rico, señores, lo es porque ha robado. Simplemente. Si se tiene más que otros es porque muchos otros se les ha quitado algo o todo. Recursos limitados, población definida. Repartan, últimamente el pareto estaba en que el 20% de la población tenía algo así como el 80% de los recursos y riquezas. El 80% restante, tenía el 20% de los recursos y riquezas. No hay que ser economista, financiero u otro oficio de esos execrables para darse cuenta.
En fin, siempre están a la carga. Y el resto, como siempre, cada día más desorientado y perdido. Porque la izquierda, los sindicatos y todo aquello que solía ser la clave de la defensa, hace tiempo que es parte de esos otros. Y todos somos Quislings que niegan serlo...
Un saludo,
sábado, 23 de octubre de 2010
El mundo está loco, loco, loco, como sus habitantes
España. El líder de la ciudad del Vaticano, un estado artificial, donde la democracia no existe, donde la corrupción es santo y seña, donde los delegados de dicho estado tienen condenas en todos los continentes por abuso de menores, viene a España, o, según los más radicales independentistas, a Barcelona, Cataluña. Luego irá a Santiago de Compostela. Gays y lesbianas han convocado una protesta consistente en darse besos con lengua delante suya. ¿Irán Aído y Pajín a hacer allí lo mismo que en la remodelación del gobierno? no creo, porque son de "izquierdas", pero del gobierno que aplaude que venga ese líder fundamentalista a nuestro país.
Mientras, las encuestas interesadas hunden al nuevo gobierno, pidiendo los mismos gritos de cambio ¡a dos años de las elecciones!. Claro que el único que hace una petición seria es Tomás Gómez, el cual cada día me parece más sólido. Quiere saber si Zapatero se presenta o no, para saber a quién deben apoyar. Pero éste hombre, el presidente del gobierno, vive en la zozobra de la improvisación. Ya nadie sabe qué hace y por qué. Parecemos Bélgica... sin chocolate.
El PP no se queda parado. Reconocen que el gobierno nuevo ¡mola mazo!. Y donde dije digo no vale Diego, porque ahora las cámaras y los audios ejercen de buenos y sólidos memoriones... si lo has dicho, haberte callado, o haberlo pensado.
Esperanza, por su parte, está soltando pocas pullas. Se ve ganadora indiscutible de Madrid. La Comunidad más jodidamente mal gestionada de toda España. Sanidad, a pique. Educación, a pique. Infraestructuras... si son privadas bien, si no... que lo haga el Estado o el Hay Untamiento. Si no necesitamos ahora que Esperanza Aguirre se vaya, no sé cuándo ya lo necesitaremos... ah, sí, cuando Madrid esté rodeada de vertederos como Nápoles. Si es que la mafia es igual en todas partes...
Lenguas. Me he reído como nunca por un comentario en un foro que suelo participar (cada vez menos, visto el nivel de paranoia y absurdez de algunos de sus participantes) donde dí las gracias a un bilbaíno trapagarandense en euskera. Eskarrik asko, que aprendí en uno de mis viajes a Azpeitia como parte de la educación mínima que uno adquiere si va a un sitio donde hablan otra lengua diferente (Gracias, hola, adiós, no entiendo tu lengua, soy amigo, dame alcohol, quiero follarme a una mujer de aquí, me das comida) por eso de ser cortés. Aprendí también una canción infantil que va de 1 al 4, a pedir una barra de pan y decir "buen rollo" en un fonético euskera rarito. Bien, pues eso es visto como una PROVOCACIÓN... joder. País de gentuza. Las grandes y permanentes ruinas del franquismo perviven en más de uno con una vitalidad asombrosa...
Leo Bassi, a su vez, se ha hartado ya y ha querellado a las ultrafascistas páginas de Háztelo Mirar y Libertad (para quien yo diga) Digital por sus calumnias contra él. Está claro, no se puede ser pacifista. Si vis pacem, para bellum... si no, te ganan ellos con sus provocaciones. Ignorarlas es un método, pero suele ser como intentar no ver a un señor con metralleta apuntándote mientras sujeta a un perro loco que quiere morderte. Está ahí, nos guste o no... y puede ser peligrosos, aunque ya lo es por ser. Pero, en España no es delito ser neonazi ni profranquista. Total, se ampara bajo una modalidad de "libertad de expresión" y punto. Lo lamento, pero si algo enseñó el fascismo, en todas sus modalidades, es que no hay que permitirle existir. El totalitarismo debe extinguirse siendo totalitario con él mismo. Punto. Si no, se aprovechará de nuestra tolerancia...
Wikileaks mientras demuestra el chorreo de muertos y desastres provocados de la invasión de Irak. Sin comentarios.
Seguiré leyendo a Churchill, el Negrín británico. Ah, pero espera, el primero prevaleció y es un líder de talla universal, el segundo, al perder, un tozudo resistente sin sentido. ¡Cómo habrían cambiado las tornas si hubiera pasado otra cosa! El mundo, que está loco...
Un saludo,
Mientras, las encuestas interesadas hunden al nuevo gobierno, pidiendo los mismos gritos de cambio ¡a dos años de las elecciones!. Claro que el único que hace una petición seria es Tomás Gómez, el cual cada día me parece más sólido. Quiere saber si Zapatero se presenta o no, para saber a quién deben apoyar. Pero éste hombre, el presidente del gobierno, vive en la zozobra de la improvisación. Ya nadie sabe qué hace y por qué. Parecemos Bélgica... sin chocolate.
El PP no se queda parado. Reconocen que el gobierno nuevo ¡mola mazo!. Y donde dije digo no vale Diego, porque ahora las cámaras y los audios ejercen de buenos y sólidos memoriones... si lo has dicho, haberte callado, o haberlo pensado.
Esperanza, por su parte, está soltando pocas pullas. Se ve ganadora indiscutible de Madrid. La Comunidad más jodidamente mal gestionada de toda España. Sanidad, a pique. Educación, a pique. Infraestructuras... si son privadas bien, si no... que lo haga el Estado o el Hay Untamiento. Si no necesitamos ahora que Esperanza Aguirre se vaya, no sé cuándo ya lo necesitaremos... ah, sí, cuando Madrid esté rodeada de vertederos como Nápoles. Si es que la mafia es igual en todas partes...
Lenguas. Me he reído como nunca por un comentario en un foro que suelo participar (cada vez menos, visto el nivel de paranoia y absurdez de algunos de sus participantes) donde dí las gracias a un bilbaíno trapagarandense en euskera. Eskarrik asko, que aprendí en uno de mis viajes a Azpeitia como parte de la educación mínima que uno adquiere si va a un sitio donde hablan otra lengua diferente (Gracias, hola, adiós, no entiendo tu lengua, soy amigo, dame alcohol, quiero follarme a una mujer de aquí, me das comida) por eso de ser cortés. Aprendí también una canción infantil que va de 1 al 4, a pedir una barra de pan y decir "buen rollo" en un fonético euskera rarito. Bien, pues eso es visto como una PROVOCACIÓN... joder. País de gentuza. Las grandes y permanentes ruinas del franquismo perviven en más de uno con una vitalidad asombrosa...
Leo Bassi, a su vez, se ha hartado ya y ha querellado a las ultrafascistas páginas de Háztelo Mirar y Libertad (para quien yo diga) Digital por sus calumnias contra él. Está claro, no se puede ser pacifista. Si vis pacem, para bellum... si no, te ganan ellos con sus provocaciones. Ignorarlas es un método, pero suele ser como intentar no ver a un señor con metralleta apuntándote mientras sujeta a un perro loco que quiere morderte. Está ahí, nos guste o no... y puede ser peligrosos, aunque ya lo es por ser. Pero, en España no es delito ser neonazi ni profranquista. Total, se ampara bajo una modalidad de "libertad de expresión" y punto. Lo lamento, pero si algo enseñó el fascismo, en todas sus modalidades, es que no hay que permitirle existir. El totalitarismo debe extinguirse siendo totalitario con él mismo. Punto. Si no, se aprovechará de nuestra tolerancia...
Wikileaks mientras demuestra el chorreo de muertos y desastres provocados de la invasión de Irak. Sin comentarios.
Seguiré leyendo a Churchill, el Negrín británico. Ah, pero espera, el primero prevaleció y es un líder de talla universal, el segundo, al perder, un tozudo resistente sin sentido. ¡Cómo habrían cambiado las tornas si hubiera pasado otra cosa! El mundo, que está loco...
Un saludo,
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